viernes, 20 de octubre de 2017

El geko de piedra 3

     
Una vez en la calle y con el aire salado rozándoles las mejillas se miraron sin acabar de creer lo que había pasado en el despacho del abogado. Ellas, que siempre habían estado ahorrando hasta el último céntimo ahora tenían a su disposición dinero y además una casa a la que poder agarrarse en caso de necesidad. Se abrazaron y se encaminaron hacia la plaza central del pueblo. 
    No tardaron en llegar hasta una plaza peatonal. En su centro se encontraba la fuente que tanto conocía Leonor y en la que había estado sentada en sus bordes de piedra tantas veces. Tenía forma exagonal y cuatro caños que si no apretabas un botón el agua no brotaba. Estaba decorada con azulejos azules y blancos en distintas tonalidades desgastados ahora. Sobre ellos luchaba un caballero con lanza a lomos de su caballo contra un feroz dragón que daba la vuelta a la mitad de la fuente con su cuerpo y cola. A Leonor siempre le había gustado mucho aquel dibujo. Se acercaron hasta la fuente y Olivia bebió de su refrescante agua mojándose parte de la camiseta mientras su madre tocaba los bordes lisos de piedra con nostalgia. Alrededor de la fuente se alzaban casas blancas  llenas de geranios rojos y rosas, y bajo uno de los portales abovedados estaba la tienda que estaban buscando.
    Madre e hija fueron hasta allí
- Buenos días- se trataba de una mujer de unos sesenta años, de pelo blanco y corto, rostro ovalado y sonrosado, ojos marrones y de carácter amable. Leonor la reconoció al instante pese a encontrarla mucho más envejecida y algo más regordeta . Lucía un delantal azul marino algo manchado con un gran logotipo de la tienda en medio: un gran sauce llorón.--¿en qué le puedo ayudar?
- Usted es la señora Pepa.- dijo Leonor sonriendo algo tímida. Tenía la esperanza de que se acordara de ella aunque hubieran pasado muchos años. En sus tiempos todos los niños del lugar la conocían porque era única tienda de la zona que tenía chuches y ella siempre había sido amables con los niños.
- Si ¿nos conocemos?- la mujer la miró con mayor detenimiento e intentando reconocer aquel rostro que le resultaba tan familiar.
- Soy la nieta de Blanca Méndez- la cara de Pepa se iluminó y salió de detrás del mostrador para abrazarla.
- La pequeña Leni- dijo una vez la dejó de abrazar con fuerza.- sí que ha pasado el tiempo.
- ¿Leni?- dijo Olivia sorprendida mirando a su madre.
 -Si- contestó Leonor con un deje de nostalgia. Hacía mucho tiempo que no escuchaba el apelativo con el que su abuela y todos los demás del pueblo la llamaban de forma cariñosa.
- Hace muchos años que no vienes por aquí
- Si, unos 16 años- contestó Leonor - esta es mi hija Olivia
- Hola Olivia- dijo Pepa mirándola con interés y luego dándole dos grandes besos en la mejilla.
- Me ha dicho el abogado de mi abuela que te quedaste con el perro de mi abuela.
- Si. Blanca me lo confió poco antes de morir y me dijo que te lo diera nada más llegaras.
- ¿Sabía que vendría?
     Una mujer entró en ese momento en la tienda y cortó la conversación. Mientras Pepa atendía a la señora pesando unas patatas que cogió de un gran saco junto al mostrador Leonor y Olivia decidieron coger una cesta y comprar. Lo llenaron con las cosas más básicas para pasar la cena y el desayuno del día siguiente, como huevos, pan, leche, algo de embutido, queso, una botella de 5 litros de agua. Ya se aprovisionarían bien al día siguiente. Cuando llegaron al mostrador la otra clienta ya abandonaba el local.
- Cuando cierre os llevaré al perro. No está aquí sino en mi casa.
- No quiero que se moleste. Nos podemos pasar nosotras a buscarlo. ¿Como está Aura?
- Mi Aura anda ahora por tierras valencianas. No se si te acordarás de Toni, el chico que vino un par de veranos a Coralia de vacaciones.
- Si, me acuerdo de él. Estuvo varios veranos saliendo en el resto de la pandilla. Un chico tímido, de gafas y rubio. Muy estudioso al que le encantaba coleccionar insectos.- Leonor se sorprendió de que lo recordara tan bien. Había pasado tanto tiempo que apenas había pensado en la gente de Coralia, sin embargo fue pisar el pueblo y empezar a recordar detalles que creía olvidados.
- El mismo. Pues se estuvo carteando con él después de que se marchara durante años y al final ella decidió irse a Valencia. Se casó con él y ahora tienen dos hijas.
- Vaya, me alegro mucho por ella- a Leonor le agradó la noticia de que Aura estuviera feliz.- pero pensaba que se llevaban mal, porque recuerdo que no paraban de pelearse.
- Si- sonrió- Como cambian las cosas.
- Pero tenemos que hablar de muchas cosas. Que os parece si quedamos un día de esta semana y nos ponemos al día?
- Por mi bien.- le gustó mucho el ofrecimiento y sabía que Pepa conocía a todo el mundo en Coralia y la pondría al corriente de todos los chismes. 
- Y no es ninguna molestia llevarte al perro- sonrió Pepa.
- Pues entonces quédese a cenar esta noche. No habrá un banquete pero nos agradará que nos haga compañía.
- Sería un placer pero vienen de un largo viaje y necesitan descansar. Y no se preocupe por la cena porque tengo un pastel de carne recién hecho que les llevaré cuando me acerque a llevarles a Devil.
- No quiero que se moleste más. Con estas cuatro cosillas que hemos comprado nos apañaremos esta noche....¿Devil?
- ¡Tonterías! A mi hijo no le va mucho el pastel y para mi marido y para mi es mucho así que es mejor comérselo echo del día. Además, me gustaría compartirlo con ustedes.
- Muchas gracias Pepa.¿El perro se llama Devil?- exclamó Leonor sabiendo que no iba a convencerla de que no trajera la comida.
- Si, fue idea mía. Cuando cachorro Blanca lo traía mucho por la plaza y siempre se metía dentro de mi tienda a trastear. Un día se me ocurrió llamarle Diablo y Blanca le dejó ese nombre pero en inglés.
     Leonor siempre había visto a su abuela con perro, era su signo distintivo. Se preguntó de qué raza sería y luego acto seguido qué diantres haría con él. Se  había mostrado muy dispuesta a quedarse con él sin saber la raza y que solo estarían un mes en el pueblo. De alguna forma tendría que encontrar otros dueños para quedarse con el animal en el pueblo, su piso de la ciudad era demasiado pequeño para un perro. 

lunes, 16 de octubre de 2017

El geko de piedra 2

     
Leonor aparcó su Skoda en una calle pegada a la plaza principal de Coralia y ambas bajaron con las piernas algo entumecidas después de estar dos horas en el coche. Caminaron por varias calles que a Olivia le parecieron iguales, blancas y llenas de geranios de todos los colores, hasta llegar al pequeño puerto donde varios barcos pesqueros anclados se mecían sobre las oleosas aguas del Mediterráneo. La avenida del puerto, adoquinada en blanco y azul, era un gran paseo lleno de deportistas y gente relajada disfrutando del buen tiempo paseando. Al lado del puerto se encontraba una gran playa llena de sombrillas y de turistas ansiosos por una paz merecida. Atardecía ya pero la gente no parecía tener ganas de abandonar la playa. Olivia respiró más animada el aroma salobre del mar que tanto conocía de su ciudad y se percató de que el aire era más limpio allí. Inspiró hondo para que le llenara los pulmones por completo.
- ¿Aún piensas que ha sido una mala idea?- exclamó su madre viendo la cara de su hija.
- He de reconocer que no está nada mal.- admitió de mala gana.- lástima que no estén mis amigas.
- Seguro que encontrarás aquí nuevos amigos, ya verás. Yo pasaba unos veranos estupendos con unos amigos que tenía en el pueblo.
- ¿Cuantos años estuviste viniendo aquí?- Quiso saber Olivia
- Pues de los 10 a los 18, hasta que mis padres se divorciaron..- A Olivia le costaba imaginar a su madre con su misma edad.
     Caminaron un trozo del paseo marítimo y luego cruzaron la calle, que era donde estaba ubicadas las oficinas del bufete de abogados Rodriguez y Asociados y dieron con un edifico de dos plantas, sobre  un pub irlandés llamado O'Sullivan.
- ¿Aún está O'Sullivan?- dijo Leonor sorprendida mientras observaba la entrada al local con cinco mesas y personas sentadas tomando una copa mientras disfrutaban del atardecer.
- Claro, el dueño era amigo de mi padre. Un irlandés que vino a pasar unas vacaciones de verano aquí y se enamoró del pueblo. Me hace ilusión volver a verle. Quizás me pase antes de que nos volvamos a la ciudad.
     Vieron un cartel de color dorado y letras negras que situaba las oficinas en la segunda planta de un edifico que se encontraba en el mismo paseo. Llamaron al timbre.
- Diga- exclamó una voz de mujer algo distorsionada por la calidad del aparato.
- Hola, tenemos visita esta mañana con uno de sus abogados.- dijo Leonor seria
- Si, adelante.- Un pitido advirtió a Olivia para que empujara la puerta y entraron dentro.
     El portal era bastante amplio. Con un sillón negro desgastado en el lado derecho y un gran ficus al otro lado le daban un aspecto algo mejor del que hubiera tenido si no hubiera nada, porque la pintura de las paredes estaba algo sucia y había algunas manchas a causa de la humedad. Los buzones parecían nuevos por lo que resaltaban demasiado con el triste lugar. El olor a rancio se palpaba en el aire y a Olivia aquel olor le recordó a las casas antiguas del casco viejo de la ciudad. Subieron hasta la segunda planta y allí una mujer joven les abrió la puerta con una radiante sonrisa
- Buenas tardes, soy Alicia secretaria de Rodriguez y Asociados- les dijo haciendo un ademán para que pasaran al interior.
- Buenas tardes. Llamé la semana pasada para concertar una cita.
- Usted debe de ser la señora Parra. Esperen aquí hasta que les pueda atender uno de nuestros abogados ¿Desean algo de beber? ¿Café? ¿Cola?
- No, gracias.- dijeron ambas al unísono y Alicia sonrió.
     La secretaria desapareció por un pasillo que había al final de la sala y a los dos minutos volvió a su mesa de trabajo que se encontraba frente a ellas, las miró y les dijo que enseguida les atendería. Se sentó en su mullida silla giratoria para seguir tecleando en el ordenador. Olivia vio los exagerados movimientos de la joven con su cabello rubio ceniza como en un anuncio de champú. Sonrió por lo bajo y luego Olivia y Leonor se sentaron en un incómodo sofá de cuero negro que hizo un ruido espantoso al acomodarse en él. Contemplaron el espacioso recibidor lleno de cuadros a la acuarela de diversos paisajes de la zona, todos ellos con marcos blancos lisos. Olivia decidió coger una revista de moda que descansaba junto a ella sobre una mesita de madera oscura mientras su madre cruzaba las piernas y miraba a ninguna parte en concreto. A los diez minutos un pitido del interfono de la secretaria hizo que Olivia levantara la vista de la revista para ver como contestaba Alicia. 
- Ya pueden pasar- les anunció la joven mientras se acercaba a ellas. Ambas la siguieron por un pasillo hasta llegar a una puerta de color vengué y entraron en un amplio despacho con un gran ventanal al fondo, desde donde se podía ver parte del puerto. Detrás de una gran mesa había un hombre muy joven, más joven de lo que Olivia hubiera imaginado. Era pelirojo, igual que Olivia pero éste tenía un tono más brillante y más llamativo. Tenía unos ojos de un azul tan claro que daba algo de impresión mirarlos. Él rodeó la mesa y se acercó hasta ellas para estrechar las manos de ambas.
- Encantado de conocerles, me llamo Beltrán Rodriguez- dijo con una cordial sonrisa que Olivia pensó que se le iba a salir de la cara.
- Es un placer- dijo Leonor amable.
- Acomódense- cuando estuvieron sentadas en las dos sillas frente a la exagerada mesa del abogado él se sentó, buscó una carpeta y la abrió.- aquí tengo el testamento de su abuela Méndez, la cual les deja Villa Tokay y todo su efectivo bancario. Deben saber que si no quieren la casa puede disponer su venta. De echo tengo varios interesados en el tema y han ofrecido algunas propuestas que no estaría mal considerarlas. Si se decide a vender venga a verme. Por mi parte solo estaré de intérprete, no tendrá coste alguno por mi parte porque su abuela era una muy buena amiga y no pretendo cobrarle nada.
- Gracias, nos lo pensaremos- Leonor no se imaginó que fuera tan fácil poner la casa a la venta pero eso le facilitaba las cosas.
- Después de pagar los impuestos de sucesión y nuestros honorarios le quedan unos quinientos mil euros- dijo sin levantar la vista del papel.
- Entiendo- Leonor se quedó anonadada en el asiento al escuchar la cifra que le acababa de decir el abogado ¿ Su abuela le iba a dejar tanto dinero?
- También tengo una carta para usted con órdenes explícitas de entregársela cuando ella falleciera.- Beltrán le extendió la carta y Leonor la cogió con manos temblorosas sin acabar de creer lo que estaba pasando.- ahora debe de firmar un par de documentos conforme ha recibido la herencia y ya está.
      Leonor asintió al abogado y firmó todo lo que Beltrán le dijo. Les dio una copia de lo firmado y las llaves de VillaTokay.
-  La toma de agua, gas y luz no está quitada de la casa y está a nombre de su abuela así que si pretende seguir con la posesión de la casa puede cambiar el nombre al suyo llamando a las compañías susodichas. Tendrá facturas en casa de su abuela. Perdón - se corrigió- en su casa. Ah, una última cosa. tienen que ocuparse del perro de su abuela. Ahora lo tiene la señora Pepa, la de la tienda de comestibles de la plaza. Se ha quedado con el animal desde el funeral pero ella no puede quedárselo.
- Nos haremos cargo de él.- es lo primero que le vino a la cabeza contestar Leonor porque se encontraba algo sorprendida por todo. Ni siquiera sabía que haría con el perro pero ella ya había decidido quedárselo. 
     Madre e hija se marcharon del despacho y tras despedirse de Alicia bajaron las escaleras sin decirse nada.

viernes, 13 de octubre de 2017

Reseña Vienen cuando hace frío.






Vienen cuando hace frío
Carlos Sisí
Editorial: Insolita Editorial
320 páginas
19 euros (tapa blanda)
6 euros (ebook en Lektu)









Resumen


     La crisis económica azota Estados Unidos. Joe Harper acaba de perder su empleo y, con el poco dinero que le queda, decide abandonar Baltimore y mudarse a la cabaña que su abuelo, el mítico Cerón Harper, le dejó en herencia cerca de Sulphur Creek, en las montañas de Canadá. Es un lugar remoto y aislado, ideal para vivir con poco dinero mientras espera a que todo mejore.

     La cabaña está prácticamente en ruinas, pero Joe no se desanima. Reconvertido en pionero, arregla el tejado, repara con tablones el porche y consigue hacerla habitable. Casi enfebrecido por el cansancio, se siente vivo.

     Para su sorpresa, pronto descubre que Sulphur Creek se vacía durante los duros meses de invierno. Con cualquier excusa, los lugareños abandonan el pueblo temporalmente. Un hecho curioso, que Joe atribuye a las extremas temperaturas, pero que parece adquirir otro significado cuando uno de sus vecinos le advierte: «No pase aquí el invierno. Ellos vienen. Vienen cuando hace frío».


Opinión

      Vuelvo de nuevo ante el caso de no ser un tema que suelo tener en la mesita de noche para su lectura, porque siempre tiro más hacia la ciencia ficción y la fantasía, pero últimamente me estoy saltando mis gustos lectores para descubrir nuevos horizontes que me han sorprendido de veras. Con el autor he batallado un poco porque he tenido encuentros buenos y malos con sus obras.  Me gustó Panteón y la que no me acabó de convencer fue Alma que me aburrió un poco su final. Vienen cuando hace frío es sin duda un agradable descubrimiento que me ha tenido en vilo desde el principio hasta el final de sus páginas.
 
     Este libro es oscuro, lleno de matices de angustia y tan adictivo que me sorprendió y me llamó la atención por la semejanza, a mi parecer, que tiene con algunos relatos antiguos de Stephen King. La sensación de ansiedad en la descripción de las situaciones por las que pasa el protagonista hacen que te lleguen a asustar de verdad. Me gustaría hacer hincapié en algunas situaciones por las que pasa Harper para matizar  esas sensaciones pero eso sería spoilear, y eso no sería justo. Creo que el autor ha sabido darle ese toque que hace que se te pongan los pelos de punta. También es cierto que yo no estoy acostumbrada a leer este tipo de genero  e igual a mi me ha dado bastante miedo y a otros no les daría esa sensación. Sólo puedo decir que he disfrutado muchísimo con su lectura y eso para mi es suficiente en un libro.
 
   Joe Harper es un hombre que se enfrenta a un peligro inimaginable y notas la desazón que experimenta solo en la cabaña y sin escapatoria alguna posible por la intensidad de las nieves. Las horas de soledad que pasa y esa sensación de ansiedad sin saber a lo que realmente se enfrenta. Pero también ese mismo miedo le da fuerzas para su supervivencia y le insta a querer seguir vivo y lucha con todas sus fuerzas.
     El mejor momento de leer este libro es por la noche, cuando todo está en silencio y puedes escuchar tu propia respiración...jeje
   
    Mi valoración personal es de un 4 sobre 5 porque tiene algún trozo algo flojo pero el resultado final es una historia que no está nada mal.
       
   
     
Autor: Carlos Sisí (Madrid 1971) 
Si queréis saber más del autor visitad su página web: http://www.loscaminantes.net/ donde encontrareis todas su obras publicadas hasta ahora.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Reseña Farishta




Farishta
Marc Pastor
Editorial ARA LLIBRES
466 páginas
20 euros (precio aproximado)














Farishta 1993
Marc Pastor
Editorial Catedral Books
544 páginas
20 euros (precio aproximado)












Resumen:

     Farishta es una niña huérfana afgana, adoptada por un militar ruso en los años 80, en la adolescencia, pierde de nuevo a sus padres en un accidente de avión. Se instala en París hasta que le ofrecen un trabajo en el complejo Sánnikov, una especie de resort turístico en las islas Clarke de la Polinesia Francesa, consistente en atender las necesidades de las familias alojadas allí, cada una en una pequeña isla. Con el joven Manse Melville, el guía del complejo, vive una apasionada historia de amor (y sexo), y al mismo tiempo se adentra en los misterios que encierra el lugar ¿Por qué esas familias están viviendo alli, apartadas del mundo? ¿Qué les ocurrió a las chicas que la precedieron en su puesto? ¿Qué es la empresa Yefremov-Strugatski? Farishta no sabe en quien confiar y menos aún cuando nota una presencia en los alrededores de su cabaña. Alguien la acecha.


Opinión:

    Es mi primer libro del autor y reconozco que he salido encantada de él. Lo encontré en el apartado de novedades de mi biblioteca y en cuanto lo vi me hice con él, pese a que me estaba leyendo otros dos libros. Conocí el libro porque habían hablando maravillas de él en Twitter y tenía ganas de leerlo.
    La historia  está escrita en primera persona por Farishta en un diario personal que empieza el 7 de enero de 1993 en París hasta el 25 de junio del mismo año. En él nos va relatando el nuevo trabajo que ha conseguido en unas islas paradisíacas en la Polinesia Francesa, unas islas llamadas Clarke y que su cometido consiste en asistir a unas familias que viven aisladas del mundo. Poco a poco vamos conociendo a estas familias pero al mismo tiempo Farishta se va preguntando porqué están ellos aquí y los misterios que van apareciendo a medida que pasan los días. Se crea entonces una atmósfera de desconfianza y nervios en la protagonista. Se siente sola y sabe que no puede confiar en nadie.         Conocemos también a Manse(su supervisor), Kurtzmann (tío de Faristha), Aleksei (encargado de la seguridad del resort), Valjean, un misterioso desconocido que le cuenta cosas sorprendentes. Todos ellos juegan un papel muy importante en el diario de Farishta y jugarán un papel clave en la resolución de todo el entramado en el que se ha metido la protagonista.
     En un principio el libro parece que esté dirigido a un público más juvenil que adulto pero luego te vas dando cuenta de que la cosa se va volviendo cada vez más oscura y lo que parecía un simple diario escrito por una adolescente se va convirtiendo en algo más intrigante.
     No cuento mucho más porque quiero que descubráis por vosotros mismo lo increíble de su final que seguro que os deja sin palabras. No doy ninguna pista porque quiero que os sorprenda igual que a mi.
     Poco más puedo decir del libro, sólo que merece la pena y que seguro que a muchos os gustará tanto como a mi.

    Es una lectura ágil y entretenida, y los mapas, los documentos extras que te vas encontrando a medida que vas leyendo hace que te metas más en la historia y que todo parezca más real. 
   
   


     Mi valoración personal es de un 5 sobre 5.  























lunes, 9 de octubre de 2017

El geko de piedra 1

  Prólogo

   
 Tener que pasar las vacaciones de verano lejos de sus amigos no eran los planes que había pensado Olivia un mes antes de que acabaran las clases, y ni la recompensa por aprobarlas todas. Y no obstante su madre pensaba que era el plan perfecto para pasar los tórridos días de agosto fuera de la ciudad.
     El lunes anterior a la finalización de las clases su madre recibió una carta de un bufete de abogados llamado Alonso y Asociados, los cuales le comunicaban el fallecimiento de su abuela materna Blanca Méndez. Le dejaba en herencia Villa Tokay, la casa de Blanca en la que Leonor había pasado muchos veranos cuando era joven. El abogado le explicaba que era el único familiar que le quedaba a Blanca y por lo tanto se convertía en la única heredera. Debía reunirse con él para ultimar los detalles y hacer traspaso de papeles. El martes Leonor se pasó todo el día pensando qué hacer con Villa Tokay y el miércoles ya tenía decidido arreglar la casa durante su mes de vacaciones en agosto, y ponerla a la venta. Por eso el  jueves, cuando llegó Olivia de las clases su madre le soltó la bomba: se iban a pasar todo el mes de agosto en un pueblo costero llamado Coralia, cerca de Tarragona. Estuvo dos días enfadada con su madre, intentando evitarla por casa, hasta que comprendió la importancia del asunto y resignada se conformó con el mes de julio para disfrutar con sus amigas.
     Pero julio pasó tan rápido para Olivia, que durante ese mes cumplió 16 años, se dio cuenta de que llegaba el día de que debía de marcharse y aún no se había echo a la idea de abandonar la ciudad. Cundo se lo contó a Sandra, su mejor amiga y compañera de clase de artes marciales ésta pasó de la incredulidad al asombro. Algo enfadada por su repentino abandono en pleno agosto se despidieron aquella tarde y Olivia se marchó enfadada a su casa. Se encerró en su cuarto con la músicas todo volumen y decidió preparar su bolsa de viaje refunfuñando. Sabía que no era justo pero también comprendía que no le quedaba más remedio que acompañar a su madre ya que no tenía más parientes con los que quedarse.

     A la mañana siguiente madre e hija partieron en un viejo Skoda Octavia, con la promesa de pasar unos agradables días juntas. Olivia sabía que su madre tenía en mente unas vacaciones las dos juntas divirtiéndose pero para Olivia esos planes no le acababan de convencer, y nada más montarse en el coche se colocó los cascos del móvil, le dio al play enfadada y se puso a mirar por la ventana sin hacer caso a su madre.

viernes, 6 de octubre de 2017

Nota personal

Hola,

    Hace tiempo que vengo escribiendo Los Reinos Akhatiros en este blog pero me he dado cuenta de que resulta muy complicado ponerlo aquí dado que tiene muchos personajes  y es un poco lioso de seguir si no se da todo de golpe, por lo que finiquito historia aquí y en breve empezaré algo nuevo.
   De todos modos si alguien sigue interesado en la historia que me lo diga y seguiré poniéndola pero tengo otra historia preparada y será menos complicada de seguir por el blog.




miércoles, 4 de octubre de 2017

Reseña El misteri de la senyoreta Hargreave






El misteri de la senyoreta Hardgreave
Frank Baker
Traducció de Dolors Udina
Editorial El cercle de Viena
381 páginas
24 euros (precio aproximado)
Viena Edicions














La señorita Hargreave
Frank Baker
Editorial: Alba Editorial
432 páginas
22 euros (precio aproximado)
Alba Editorial









Resum:
   
     El jove Norman Huntley, fill del llibreter de Cornford, i el seu amig Henry, mecànic de cotxes, han passat uns dies de vacances fabulosos a Irlanda. De tornada cap a Anglaterra, decideixen aturar-se a visitar una església que està zelosament custodiada pel sagristà de la parròquia. Per guanyar-se la seva simpatia, els nois li diuen que coneixen una gran amiga de l'angic rector i s'inventen un personatge d'allò més estrafolari: l'octogenària senyoreta Hargreaves, arpista i poeta, neboda del duc de Grosvenor, i també una viatgera intrèpida que va a tot arreu amb un gos i una cacatua...i la seva pròpia banyera portàtil. I resulta que funciona, perquè el sagristà els obre l'esglesia, encantat de tenir coneixences comunes.
    De fet, funciona tan bé que al cap d'uns dies en Norman rep una carta de la senyoreta Hargreaves en què diu que està feliç de fer-li saber que passarà uns dies a Cornford i que confia que la vindrà a recollir a l'estació de tren.

Resumen: 

   El joven Norman Huntley, hijo de un librero de Cornford, y su amigo Henry, mecánico de coches, han pasado unos días fabulosos de vacaciones en Irlanda. De vuelta hacia Inglaterra, deciden parar para visitar una iglesia que está celosamente custodiada por el sacristán de la parroquia. Para ganarse su simpatía, los chicos le dicen que conocen a una gran amiga del antiguo rector  y se inventan un personaje de lo más estrafalario: la octogenaria señorita Hargreaves, arpista y poeta, sobrina del duque de Grosvenor y también una intrépida viajera que va a todos lados con un perro y una cacatúa....y su propia bañera portátil. Y resulta que funciona, porque el sacristán les abre la iglesia, encantado de tener conocidos en común.
    De echo, funciona tan bien que al cabo de unos días Norman recibe una carta de la señorita Hargreave en la que dice que está feliz de hacerle saber que pasará unos días en Cornford y que confía que la irá a recoger a la estación de tren.


Opinión:
  
     Descubrí este libro a raíz de mi lectura de El llibre de la senyoreta Buncle (también hay reseña en este blog) porque sentí curiosidad por la editorial y quise ver qué otros libros tenían, y me sorprendió ver que había infinidad de títulos y escritores que desconocía. Pese a que algunos me llamaban mucho la atención mi bolsillo no andaba (ni anda) muy bien y tuve que espera que los trajeran a mi biblioteca. Y este mes pasado para mi sorpresa me encontré en la estantería de novedades éste libro que ya me había picado la curiosidad por leer hacía tiempo.
     El autor juega con el protagonista ante la intromisión en su rutina de una disparatada señora que pone patas arriba su vida. Norman, que es así como se llama el prota escribe una carta en plan de broma al Hotel Manor Court, Hereford, instado por su amigo, a una tal señorita Hargreave. Cual es la sorpresa de ambos cuando esa tal señora (inventada por ellos) reciben una carta diciendo que en unos días les hará una visita. Siguiendo la broma van a la estación y ante la estupefacción de ambos ven bajar a una mujer con una cacatúa, un perro y una bañera portátil y se les presenta como la señorita Hargreaves. Norman le sigue el juego y la instala en un hotel, porque en su propia casa no se atreve a meterla, y aguanta todas sus excentricidades sin saber muy bien el motivo. Parece que lo tiene cautivado. Así es como el autor va narrando la historia, entre disparatadas situaciones que pone la señorita Hargreaves a Norman y cómo éste le sigue el juego poniendo el peligro la relación con su novia Marjorie y con sus amigos y familiares.
     El libro es una delicia de lectura. Es entretenido, disparatado y lleno de absurdas situaciones. Su lectura es el primera persona y es de prosa ágil sin apenas descripciones. Si que es cierto que he tenido momentos de aburrimiento pero por lo general es una gran novela que merece la pena leer. Y con un final que te deja con la boca abierta. ;)
     Mi valoración es de un 5  sobre 5. Recomiendo.


Autor; Frank Baker ( 1908-1982) hijo de un agente de seguros que había sido cantante en un coro del Magdalen College y nieto de un organista del Alexandra Palace, estudio en la escuela de la catedral de Winchester y trabajó durante un tiempo en el negocio de su padre. Músico y organista, escribió quince novelas, la más conocida es La señorita Hargreaves (1940), de la que se hizo una versión teatral  (1950) donde una extraordinaria Margaret Rutherford interpretó a la protagonista, como también adaptaciones de radio y por la televisión. Baker también fue actor, guionista de la BBC y colaborador de The Guardian, y escribió otras novelas remarcables como The Twisted Tree (1935) y The Birds (1936) que Baker siempre conisiderado que fue plagiado por Daphne du Maurier en el relato que el que se inspiró la pelicula de Hitchcock.