domingo, 28 de mayo de 2017

Relato Part12 Taeva

     
Llegó muy tarde a casa. El castigo de la sanadora Mael le procuró trabajo en la Casa de los Sanadores durante dos horas adicionales a su clase de observación, y sólo por llegar cinco minutos tarde. Era obvio que no le caía bien, demostrándolo en mas de una ocasión. Anochecía cuando pisó su casa. Sabía que su padre se había encargado de hacer la cena porque un olor a estofado llegó hasta ella nada más entrar. Era la comida caliente del día, dado que el menú del comedor de la Academia siempre consistía en cosas frías. El cuerpo necesitaba algo caliente y era en la cena cuando se lo proporcionaban. Saludó a su padre y subió las escaleras hasta llegar a su cuarto. Tiró los libros sobre su cama suspirando porque después de comer tendría que ponerse a estudiar las plantas para la clase de la profesora en pociones Ailish Se quitó su liviana capa y se desabrochó el corpiño, una prenda inútil pero que debía de llevarse por el decoro. Por ella hubiera ido con la simple camisa por la calle pero Maruto decía que era indecoroso que una muchacha saliera de esa forma. Sólo las fulanas se vestían con la camisa por fuera, con un gran escote y además ajustada.
     Cenaron comentando el día en la Academia. A Taeva no se le ocurrió la idea de contarle que había escuchado la voz de Ailish en su cabeza porque sabía que se lo tomaría a broma, aunque también podría pensar que su hija tenía magia y eso estaba prohibido en los cuatro reinos conocidos de Akhatiros. Tae no era un ser mágico sino un akhatira. Los mágicos eran gente perteneciente a los clanes del norte, más allá de las cordilleras de Turak-Nak mientras que los akhatiros eran las gentes de los cuatro reinos: Reino del rey Togan, Reino del rey Aaron, Reino del rey Tarosha y Reino del rey Pagarón.
- Me gustaría hablar contigo en la sala de estar después de limpiar los platos- dijo Maruto serio.
- Hoy tengo que estudiar mucho. Mañana tenemos un examen de hierbas básicas medicinales. ¿No puede esperar a mañana la conversación?
- Es importante pero puede esperar un día más.- Maruto llevaba todo el día pensando en como afrontaría la conversación pero el verse libre de tener que contarla un día más alivió un poco su carga y sonrió a su hija. En estos momentos era más importante el examen que una historia que llevaba años guardando para si. Por un día más no iba a pasar nada.
     Taeva se marchó a su habitación y abrió su libro de plantas medicinales básicas y comenzó por el abedul, con 60 gramos de hojas y yemas se hierve en 11 de agua durante 10 minutos. Se filtra y se lava las partes afectadas varias veces al día acelerando la cicatrización de heridas y llagas. La acedera iba bien para las picaduras de insectos frotando la zona con unas hojas majadas, el ajo ayuda a mejorar los constipados troceando dos dientes de ajo , dejarlos reposar durante diez minutos y luego meterlos en una taza llena de agua caliente...  y además debía de  comenzar la lectura de introducción a plantas venenosas.
     Cuando llevaba una hora estudiando dejo el libro sobre la mesa y caminó por el cuarto para estirar las piernas. Era su ritual de estudio, una forma de no acabar dormida, junto a un par de tazas de te negro especiado con vainilla. Fue cuando vio sobre su cama el libro que había cogido de la biblioteca de la Academia sin pasar por la mesa de reservas y préstamos: “Historia de Reinos Akhatiros, clanes mágicos”. Decidió sentarse sobre la cama y hojearlo unos minutos, así se despejaría la cabeza de cocciones, aceites, infusiones, maceraciones, zumos, cataplasmas de todas la plantas que tenía pendientes aun.
     Venía explicando la distribución geográfica de los Reinos de Akhatiros y se centraba en la zona norte, más allá de las cordilleras de Turak-Nak. Hablaba sobre los clanes  likianos, ibolkian y turenos. El autor del volumen se llamaba Utriel Gand se dijo que el nombre le sonaba de algo pero ahora no caía. Hojeó por encima el clan likiano y ibolkian pero le llamó la atención el clan tureno porque decían tener los conocimientos mágicos de los Antiguos y eran los más respetados de los tres clanes. Antaño habían estado en guerra entre clanes pero se dieron cuenta de que había un peligro mucho mayor que luchar entre ellos y eran los akhatiros, la gente no mágica,que ansiaban y al mismo tiempo repudiaban sus conocimientos mágicos. El autor aseguraba que los mágicos turenos vivían entre los akhatiros, intentando estudiarnos y al mismo tiempo vigilar nuestros movimientos por si pudieran ser peligrosos para ellos. Le vino a la mente la profesora Ailish y se preguntó si ella era una turena haciéndose pasar por un akhatiro,
     Se detallaba también la historia de los clanes, de la separación entre los mismos y se decía que los akhatiros venían de un ancestro común con los mágicos pero también explicaba que eran habladurías populares. Hojeó durante un rato más y luego decidió guardarlo debajo de la cama. No quería que su padre lo encontrara y sabía que nunca miraría allí por los dolores que tenía de espalda cuando se agachaba. Volvió a centrarse en el libro de las plantas y dio otro sorbo a su te ya frío.
   Despertó horas más tarde, cuando notó que sacudían su hombro. Era Maruto. Lo miró sin comprender qué hacía allí y cuando levantó la cabeza se dio cuenta de que se encontraba sentada frente a su escritorio. Se había quedado dormida estudiando.
- Tranquila- le dijo la voz de su padre- te has quedado dormida en la mesa.
- Padre…- Tae escuchó su propia voz susurrada. Se levantó y se metió en la cama sin desvestirse.
- Duerme- la voz de Maruto sonó en su cabeza como un bálsamo.
Se quedó dormida de inmediato, arropada por la manta de retales que su madre le había echo cuando era pequeña, antes de que desapareciera.
     Un olor a tocino llegó hasta las fosas nasales de Tae. Los bilisis no habían estado picoteando en la azotea y no la habían despertado, en cambio se escuchaba el incesante repiqueteo de la lluvia sobre el tejado. Miró hacia la mesa y vio el libro de plantas abiertas, la taza de te y la vela casi consumida. Salió de la cama y se percató de que aún llevaba el mismo atuendo de ayer. Se cambio de ropa y se lavó la cara con el agua que quedaba del día anterior en la jofaina. Agarró los libros y la taza y bajó las escaleras.
Su padre tenía preparado el desayuno cuando entró en la cocina.
- Buen día padre. Siento haberme dormido- se sentó frente a su padre que había comenzado a darle un bocado a su pan.
- Buen día hija.
- Día lluvioso el de hoy ¡ Que fastidio!- Tae cogió su taza humeante de leche y le dio un sobro con cuidado de no quemarse.
- Es una alegría siempre que llueve. Tu no te acuerdas la época de sequía que tuvimos aquí justo antes de que nacieras. El agua siempre es buena para el campo y la limpieza de las calles. No es un fastidio hija- dijo algo disgustado
- Lo se padre, pero es que es muy molesto tener que ir por la calle así.- se comió su trozo de tocino, su huevo frito, la rebanada de pan untada con mermelada de cerezas y su tazón de leche.
     Taeva recogió los platos, los puso en los lebrillos de barro cocido, cogió la jarra, que estaba llena de agua y la vertió sobre los platos. Con un estropajo untó jabón  y los fregó mientras su padre subía a recoger los cuartos. Diez minutos más tarde estaban ambos en la entrada poniéndose unas capuchas, algo más gruesas para que les tapara de la lluvia.
     Caminaron con prisa bajo sus capas mientras el agua caía sobre la adoquinada calle y se metía entre los resquicios de las piedras. Hacía pocos años se arreglaron las calles para que el agua no se quedara estancada en ellas y se moviera hasta llegar al río. El invento había provenido de un profesor del gremio de construcción de la Academia . Costó mucho levantar algunas partes de las calles para elevarlas pero todos estaban de acuerdo en que había valido la pena el esfuerzo, al igual que adoquinar el suelo sin tener el problema del barro con los carros y los que caminaban. Tae miró al cielo y vio que las nubes eran muy densas, sabía que tardaría en dejar de llover y tendría que comer dentro de la sala de comidas, con lo poco que le gustaban. Cuando llegaron a la puerta de la Academia se restregaron los pies en la alfombra preparada para los días como aquellos y se despidieron hasta más tarde. Tae se reunió con Arien junto a la puerta de pociones.
- ¿Te encuentras bien?- le preguntó. Tae desvió la vista hacía el pasillo como para cerciorarse de que nadie pudiera oírla.

- Necesito que me hagas un favor. - Había estado pensando en la poca información que tenía el libro que cogió de la biblioteca y que seguro que en las dependencias de los profesores, donde tenían también una pequeña biblioteca, encontraría lo que estaba buscando. Pero el problema radicaba en que para los alumnos estaba vetada esa zona y que necesitaban un permiso especial para mirar los volúmenes que allí se guardaban. Tae no iba a preguntarle a su padre si le dejaba mirarlos porque la interrogaría por el movito de su curiosidad. Necesitaba entrar sin que nadie la viera y para eso tenía que contar con la ayuda de su amiga y crear alguna distracción que apartara a todos los profesores de la sala privada. Para ese plan Arien era perfecta porque podría confiar en ella y sabía que no diría nada. Eran muy buenas amigas pero también tendría que contarle el motivo por el que necesitaba entrar allí así que, después de darle vueltas al asunto prefirió no decirle toda la verdad y adornarla con alguna mentirijilla.

lunes, 22 de mayo de 2017

Reseña Fuego Segunda parte


Fuego
Joe Hill
Nocturna Ediciones
803 páginas
24 euros









Opinión:
    Antes de empezar recordad que esta es la segunda parte de la reseña del libro. Hice un primer comentario en el blog sobre las 300 primeras páginas del libro porque sabia que tardaría en terminar de leerlo. El libro pesa bastante y me limitaba su trasporte cuando salía de casa, pero al final me picó tanto la curiosidad que estuve un semana cargando el libro de arriba a bajo y cada vez que tenía un momento para leer lo aprovechaba, aunque solo fueran cinco minutos. Me tuvo bastante enganchada, la verdad.  
    He tardado poco más de una semana en terminarlo porque tiene una lectura fácil y es sencillo de seguir. Tiene acción, y es bastante adictivo.  Es de esos libros que te acabas encariñando con algunos de los personajes y por eso me gusta. He disfrutado mucho de su lectura, he tenido los pelos de punta en algunas escenas y casi he rabiado en otras. Para mi los personajes que más me han gustado han sido Harper y Allie, porque están llenos de matices y son unos personajes muy bien desarrollados, pero no son los únicos, muchos de ellos tienen personalidades muy definidas pero otros son muy cambiantes a medida que va pasando la novela y te acaban sorprendiendo.  Me gusta la relación que crea entre ellos y la tensión que se respira en según qué situaciones. No obstante he de admitir que al libro le sobran muchas páginas que si las quitas no dañas para nada la trama principal. El final del libro me ha costado bastante de terminar, alarga demasiado algunas situaciones y pueden resultar algo tediosas de seguir.
     También hay escenas que son bastante previsibles pero, en cambio, otras no te las esperas ni por asomo. Sobre la relación que tienen  Harper y el Bombero, no me han acabado de convencer las escenas que hay entre ellos, opino que son flojas. 
     También me he dado cuenta de que el   autor usa mucho las frases de cosas que están por venir por lo que te deja intrigada a seguir leyendo. Hace que te preguntes qué pasará más adelante y no puedes dejar de leer el libro. Ejemplo:

  '' - Volveré pronto- prometió, y así lo creía.
       Pero no regresó hasta mucho después de que anocheciera y, para entonces, todo había vuelto a cambiar en el lugar.''

     Una cosa que no me ha gustada mucho ha sido el personaje del Bombero, yo creo que esperaba otra cosa y me he llevado una sorpresa enorme.
     No obstante es un libro que me ha gustado y aunque  el final se me ha echo demasiado largo yo le daría un  3 sobre 5.
   Pese a los defectos que he encontrado (a mi parecer, para nada soy una experta y ya sabéis que esto es a título personal) es un libro entretenido y es muy adictivo, sobre todo las 500 primeras páginas, luego decae un poco pero como ya estás enganchado a la trama y quieres saber lo que les pasará a todos los personajes, no puedes dejar de leerlo.
    

   
     

miércoles, 17 de mayo de 2017

Relato Part 11 Ekian

     
El caballo robado de Ekian corrió todo lo que su jinete le dijo. Durante horas cabalgaron contra el viento que azotaba su galope por el camino principal que seguían los comerciantes camino de Halian. Se podían seguir dos rutas, la primera por el camino principal y la segunda campo a través acortando camino, pero Ekian imaginó que siendo Guardias Reales seguirían el camino más transitado, para poder ofrecer mayor espectáculo a los transeúntes. Había visto muchas veces como a la Guardia le gustaba aprovechar su estatus de poder para humillar a los más débiles, y en esa ocasión no iba a ser distinto. Pero para Ekian lo mejor era acortar un trozo de camino así que después de pasar varias poblaciones se desvió por unos campos de cultivo sin importarle que hiciera destrozos en las tierras de los campesinos.
      Llevaba más de cinco horas de camino cuando el animal comenzó a resentirse y bajó la velocidad, no podía forzar al caballo más o acabaría reventado y moriría antes de tiempo, así que decidió acercarse hasta una acequia para que el animal descansara y bebiera un poco, sólo lo necesario para no acabar desfallecido. 
     Cuando Ekian bajó del caballo su cuerpo cayó como una losa en el suelo, sintió dolor en los muslos y los brazos, hacía meses que no montaba a caballo y enseguida notó esa falta de ejercicio.Decidió no  sentarse y caminar un poco para estirar las piernas. Después de mear sobre unos matorrales, y pasar su mano sobre el agua del canal para limpiarse y echar varios tragos,contempló como el viento movía los campos de trigo, aún verdes, como si se tratase de un mar ondulante. Siempre le había gustado ese espectáculo, cuando iba con Pausanias caminando por los caminos, con su carro de tarros arrastrado por un caballo al que llamaban Viejo de forma cariñosa, siempre le había hipnotizado esas erráticas ondas sobre las cosechas. Su maestro al que había acabado por considerar como a su padre le había intentado enseñar a controlar ese fenómeno, intentar forzar al viento a cambiar su dirección justo antes de que tocara las plantas al caer, como él hacia, pero fue imposible. Ekian cerró los ojos y se concentró en el ruido del viento y en su cambio constante de intensidad, silbaba al pasar bajo la copa de algunos árboles cercanos, le vino a la cabeza el run run que hacía Pausanias antes de concentrarse con las manos y alzarlas frente a él y Ekian hizo lo mismo, un suave calor manó de la palma de sus manos y frotó ambas palmas apenas rozándose. El caballo relinchó en ese momento pero Ekian siguió concentrado y abrió los ojos para ver como una tenue luz de color verde manaba de sus palmas, movió ambas manos de derecha a izquierda, como si tratara de buscar el punto en el que el viento tocaba las plantas, pero por mucho que buscó el aire era tan fuerte que era imposible encontrar esa conexión.
- Será mejor que continuemos- le dijo al caballo mientras bajaba las manos y la luz verde se extinguía. Se acercó hasta el animal, le cogió las riendas que se habían caído al suelo y volvió a montarlo. El sol se escondería dentro de varias horas y necesitaba pasar los campos antes de que se hiciera de noche y poder continuar cabalgando en el camino principal. La luna llena de aquella noche lo ayudaría a cabalgar con mayor seguridad.

martes, 16 de mayo de 2017

Reseña Fuego Primera parte


Fuego
Joe Hill
Nocturna Ediciones
803 páginas
24 euros







     Esta vez haré una reseña doble de un libro porque sin haber acabado el libro tenía ganas de ponerme a ello. Y es que ya puedo decir que estoy muy enganchada al libro pero como veo que es complicado trasportarlo durante el día sólo me queda leerlo en casa y claro, la lectura va bastante atrasada. El peso del libro es el problema y no quiero tirarme una semana sin poner una reseña de libros en el blog. De este modo hablaré de mi opinión que estoy teniendo del libro al principio de él y cuando termine os podré si al final me ha gustado su conjunto.
     
   El resumen es bien sencillo. Hablamos de  una plaga que ha azotado a la humanidad y que no para de extenderse. Nadie sabe realmente como se contagia y cómo ha aparecido este nuevo mal, la llaman Trichophyton draco incendia pero a efectos prácticos la gente la conoce como escama de dragón porque la espora marca la piel con infinidad de manchas negras y doradas que acaban haciendo estallar a su portador.
    El peso de la histora lo lleva una enfermera llamada Harper que se hace  voluntaria en uno de los hospitales donde tratan a los enfermos con la espora.  Está casada con Jakob y  que parece tener el perfil de marido perfecto.
    Hasta ahí la historia es bien sencilla pero la cosa se complica cuando Harper, pese a las medidas de seguridad que tienen acaba contagiándose con la espora y para hacer la cosa más interesante conoce a un bombero que tiene las marcas pero no estalla como los demás.Se crea así el hilo principal conductor de la historia y por el que ya te pica la curiosidad para seguir leyendo.
     A mi ya me llamó la atención desde el principio la historia aunque era un tanto reticente al echo de que no había leído nada del autor con anterioridad. ¿Cómo iba a comprarme un libro que cuesta 24 euros de alguien a quien no había tenía el placer de leer antes? No suelo comprar por impulsos los libros, necesito tener alguna referencia, y fue por eso que me frené un poco pero se me ocurrió la brillante idea de que como a mi hermana sí que le gusta este tipo de historias (le encanta Stephen King, padre de Joe Hill) y pensé ¿porqué no compartimos el libro? Ella también estaba interesada en él así que decidimos poner cada una 12 euros y compartirlo. Esa fue la manera que encontré para ser capaz de animarme a cojer el libro. Ahora que llevo casi 300 páginas reconozco que me hubiera gastado esos 24 yo misma porque la historia me está gustando mucho. Tiene acción, amor e intriga, todo lo que un buen libro necesita, al menos para mi. 
   Es un libro fácil de leer, rápido y adictivo, al menos hasta la página 300, no sé como irá a partir de ahora y por eso me falta la mitad de esta reseña que haré cuando termine libro, espero semana que viene.
     
Os seguiré contando..... ;)

lunes, 15 de mayo de 2017

Relato part10: Ekian


Presente...

     Corrió todo lo que pudo hasta la puerta central de Halian y miró para ver hacia donde se dirigían con la expulsada de la ciudad, pero no vio nada. No era posible que hubieran ido muy lejos pero se extrañó de ya no los viera 
- Perdone- le dijo a un hombre que acababa de salir de una casa cercana a la puerta- ¿sabe hacia donde han ido con la expulsada?
- Se marcharon hacia Aleka a caballo.
- ¿Aleka?
- ¿No lo sabías? La expulsada tiene un permiso especial por ser hija de quien es y le quitarán la maldita magia en Aleka- esto último lo dijo con repulsión.
- Pensé que la expulsaban de la ciudad.
- No se expulsa a una persona por tener magia, o se le sentencia a muerte o se le extraen los poderes.
- No lo sabía.- aquello era un gran inconveniente. No había forma de alcanzar al grupo caminando- gracias.
     El hombre asintió con la cabeza y salió calle arriba mientras Ekian lo vio perderse entre la multitud que ya se había comenzado a dispersar.
      Ekian maldijo porque las dos monedas que tenía no bastarían para comprar un caballo y quedaba descartado el alquilarlo porque era forastero y nadie lo conocía, al menos ahora. Si no le hubiera dado la bolsa de monedas a su familia ahora podría haber salido corriendo tras ellos sin el menor problema. No podía permitir que a la joven le fueran arrebatados los poderes, no estaba dispuesto a semejante injusticia y si era la que creía que era y por la que Pausanias lo había mandado buscar tenía que rescatarla. 
   La única opción que tenía era pedirle a Inuá un caballo, era la única persona con la que había hablado aquella mañana y el cual lo había reconocido, aunque dudaba que le ayudara. No pasaba nada por intentarlo pero debía de darse prisa. Volvió sobre sus pasos corriendo y llegó hasta la taberna pero la puerta estaba cerrada. ¿Porqué diantres había cerrado? Menudo momento había escogido. Dio la vuelta al local y se metió en el callejón, para ver si la puerta de atrás estaba abierta, pero tampoco. Sin embargo la puerta del establo que estaba al lado y que pertenecía a Inuá estaba abierta. Entró pensando que se encontraría a alguien pero el lugar estaba desierto. Dos caballos alzaron sus cabezas al escuchar los pasos de Ekian. Uno de ellos era blanco, con motas grises por todo el lomo y el otro era negro parduzco. Ambos movieron las orejas expectantes y nerviosos, parecían con ganas de salir de allí y correr, estaba visto que llevaban bastante allí dentro. 
- ¡Hola! - nadie le contestó y no se lo pensó dos veces. Cogió al caballo blanco y lo ensillo lo más aprisa que pudo temiendo que lo sorprendieran robando pero nadie entró gritando. Lo sacó al callejón y lo montón. Sabía que lo acusarían de ladrón y lo encerrarían durante una buena temporada pero ahora no tenía tiempo para pensarlo, necesitaba alcanzar a la joven y sabía que lo acusarían de traición y lo colgarían así que qué más daba si robaba también un caballo. 
- ¡ Al ladrón!- escuchó una voz a su espalda, se giró para ver de quién se trataba y vio al hijo de Inuá enfadado corriendo tras él. 
- ¡ Lo devolveré!- le gritó Ekian pero ignoraba si lo había escuchado.
     Corrió todo lo que la gente le permitió, intentando no arrollar a nadie y llegó hasta la puerta central. 
     Se alejó de Halian y espoleó a su caballo para que fuera más rápido. No sabía cuanto le llevaban de ventaja pero tendría que cabalgar por la noche para conseguir alcanzarles, e ignoraba si la expulsada y su escolta también cabalgarían por la noche. Sólo esperaba que no fuera demasiado tarde y pudiera alcanzarles.Y si daba con ellos estaba el echo de que tendría que luchar con los dos guardias para arrebatarles a la chica. Por robar y por agredir a dos Guardias Reales ya estaba condenado a la horca, dudaba de que pudiera volver a Halian. No podría volver a su familia y se sorprendió al pensar que no le gustaba la idea, pese al todo el daño que le habían hecho. Agarró las riendas con fuerzas y le gritó al caballo para que fuera aún más rápido. 
     

jueves, 11 de mayo de 2017

Reseña El matrimonio de la señorita Buncle



El matrimoni de la senyoreta Buncle
D.E. Stevenson
Editorial Viena
432 páginas
26 euros







El matrimonio de la señorita Buncle
D.E. Stevenson
Editorial Alba
22 euros








     Barbara Buncle se ha casado con su editor, el señor Abbott (recomiendo leer antes El libro de la señorita Buncle), viven en Sunnydele pero no están contentos con la vida que llevan, después de nueve meses casados. Las partidas de bridge y la vida social tan ajetreada,  porque son una pareja muy popular, no les gusta , y por eso piensan que la mejor idea para excusarse con todas sus amistades es irse a vivir a otro lugar. Así es como inicia Barbara un sinfín de viajes para buscar la casa ideal en el que aposentar, definitivamente, sus raíces.
       Una mañana cuando va a buscar las llaves a un Bufete de abogados para ver una nueva casa llamada  Archway House la confunden con otra persona y le hacen leer unos documentos que no debería de mirar. Así es como empieza a liarse la cosa, porque Barbara sabe cosas de ciertas personas del pueblo. Finalmente  el señor  Pinthorpe, (lo encuentra leyendo El perturbador de la paz) un ayudante del bufete le enseña Archway House y pese a que la casa está abandonada y necesita muchas reparaciones Barbara se enamora de ella al instante. El segundo socio del bufete el señor Tyler, el que se equivocó al confundir a Barbara con otra persona y le permitió leer el testamento de una conocida dama de Wandlebury, encuentra mala suerte que la señora Abbott haya comprado la casa porque sabe que puede poner al bufete en un grave aprieto si se sabe su error.



     Así como me gustó la primera parte esta segunda no me ha decepcionado y es del mismo estilo que la anterior. Me gustan mucho sus personajes y las descripciones que hacen, hay una en particular que me llamó bastante la atención, habla Sam, el sobrino del señor Abbott que los va a visitar a Wandlebury unos días:
     '' Jerry era como el pan. Era como el buen pan de maíz, sustancioso, cubierto de una capa gruesa  de mantequilla de pages sin artificios;y le vino a la cabeza la idea de que un hombre podría comer pan toda la vida y no cansarse, y que nunca le llegaría a empachar como las pasta azucaradas, los pasteles o el éclairs de chocolate.''
     Encontramos entonces a una Barbara más madura que con el paso de la novela y  los encuentros que tiene con los habitantes de Wandlebury, ha evolucionado como persona. Con una Barbara feliz en su matrimonio y ganas de ayudar a las personas que más quiere. Una mujer que, pese a parecer sencilla, capta enseguida como es cada persona  para sorpresa de su marido. Y una mujer que vuelve a querer coger la pluma y el papel para plasmar a todos los habitantes de Wandlebury.

    Así como recomendé El libro de la señorita Buncle, también recomiendo su segunda parte, 
    Mi valoración personal es de  5 sobre 5 



lunes, 8 de mayo de 2017

Relato Part9: Taeva

 
Tae se marchó a paso acelerado hacia el comedor y después de dejar los restos de la comida en los platos sucios, cogió sus libros y se dirigió hasta la biblioteca y entró, aún con el corazón a cien por hora, en la sala se estudio donde encontró a un solo estudiante sentado leyendo un gran volumen mientras tomaba apuntes.  Era su lugar predilecto para estudiar, al igual que el de otros tantos estudiantes, Arien y ella se pasaban las tardes enfrascadas entre los volúmenes que allí habían y disfrutaban hojeando también cosas que no tenían nada que ver con lo que estudiaban. Había conocido a Arien hacía pocos meses pero enseguida habían congeniado. Su amiga, que provenía de una familia de comerciantes acaudalos siempre había tenido claro el querer estudiar para ser una buena curandera y sus padres encantados de que no siguieran los pasos de ellos, cosa rara entre comerciantes, pero decían que sus primos ya estaban allí para ayudar en la familia y preferían que ella hiciera para lo que estuviera dotada. Arien tenía un instinto nato para ayudar a las personas, si alguien torpezaba en la calle delante de ella o incluso se hacía daño iba corriendo para socorrerlo, no le pasaba lo mismo a Tae, pese a venir de de una madre curandera tardaba en reaccionar. A veces se preguntaba si no estaba echa para ser curandera y sí tenía otros dones que no había explotado y por tanto no tenía ni idea de que existieran. Su examen de Decisión había sido claro y tenía aptitudes para ser curandera y todo el mundo daba por echo de que lo sería, pero ella no estaba del todo de acuerdo, pero mientras no encontrar su camino más valía seguir estudiando, aunque fuera para curandera, ya que ninguno de los otros gremios le atraían.
    Por lo general la biblioteca se llenaba de gente por la tarde pero ahora, al mediodía estaban todos comiendo y con otras clases. No sabía exactamente lo que estaba buscando. Se dirigió al apartado de historia y buscó entre los lomos de los volúmenes los títulos escritos en los tejuelos por si algo que le llamara la atención. Llevaba más de un minuto pasando el dedo por los lomos cuando leyó “Historia de los Reinos Akhatiros, clanes mágicos”. Era la primera vez que la palabra magia estaba escrita en un libro. La magia estaba prohibida en los reinos conocido y si alguien la practicaba era sentenciado a muerte. Incluso la mera mención de la palabra magia estaba mal visto. Y aún así el libro estaba en un lugar a la vista de todos y no parecía  que infringiera alguna ley si leía sobre el tema. Cogió el libro y miró a su espalda. No había nadie más que el chico que seguía ensimismado con su lectura y ni se había percatado de que ella estaba allí. Ni siquiera estaba la mujer encargada de la biblioteca porque también se había marchado a comer. Pensó en esperar a que volviera pero no quería que supiera que había cogido ese tomo así que, y por primera vez en su vida, cogió el volumen y lo metió entre los otros dos libros que llevaba en el brazo. Salió de allí sin mirar atrás con el corazón acelerado y sin prestar atención a la persona que venía del otro lado, con la que chocó y le tiró todo por el suelo.
- ¡Tae!- exclamó su padre - ¿Pero que…?
- Lo siento padre- se agachó para recoger todo el alboroto de papeles antes de que su padre se agachara y viera el libro que había cogido de la biblioteca.
- ¿Estás bien?- Maruto encontró a su hija muy exaltada.
- si , si, es que llego tarde a la Casa de los Sanadores.
- Tengo que hablar contigo- empezó a decir su padre.
- Ahora no puedo- dijo mientras le daba una carpeta con hojas que se le habían caído a su padre con su tropiezo.
- Cuando lleguemos a casa.
- De acuerdo.
     Maruto vio como su hija corría pasillo arriba y torcía por la esquina para dirigirse a la entrada. Tenía algo muy importante que contarle pero podía esperar a la noche, cuando estuvieran los dos tranquilos en casa.
     Resonaron las campanas de la Academia cuando salió corriendo calle arriba. Tardó diez minutos en atravesar varias avenidas y sortear a varios transeúntes. El gentío estaba muy alterado porque en unos días se celebraría la feria anual de primavera y vendrían un motón de comerciantes de otras tierras, al igual que algunos clanes del norte. Se respiraba un ambiente de excitación, siempre pasaba. Se topó con Dansi, el hijo del herrero, cuando éste salía por una de las paradas del mercado y ella se cayó al suelo con el trasero.
- ¿Estás bien?- le dijo Dansi dándole la mano para ayudarla a levantarse. Taeva dolorida le cogió de la mano .
- Lo siento, corría muy deprisa, llego tarde a la Casa de los Sanadores- lo que no se dio cuenta es que Dansi le metió una cosa dentro de su bolsillo cuando la estaba ayudando a levantarse. Tae se despidió de él disculpándose y salió corriendo de nuevo. También era casualidad de que tuviera que tropezarse con Dansi y su padre cuando había echo algo malo.
  Cuando llegó a la Casa de los Sanadores entró por la puerta principal, donde estaba la sala de espera con los pacientes y saludó a Lynette, una anciana sanadora, que se estaba encargando de poner orden en la sala.
- Te están esperando los demás- dijo Lynette sonriendo- llegas tarde.
- Lo se, lo siento- sabía que solo se retrasaba cinco minutos pero la sanadora Mael no le gustaría el retraso. Odiaba la imputabilidad. Entró por la puerta que comunicaba la sala de camas con la de recibir a los pacientes y cogió un mandil blanco que colgaba en una de las perchas del pasillo. Mientras se lo ponía llegó hasta donde estaban los demás alumnos, junto a Arien.

- Llegas tarde- le susurró su amiga. Tae la miro suspirando y miró a la sanadora Mael que mientras seguía hablando miró a Tae con cara de seria. Sabía que al final de la clase recibiría una reprimenda.


domingo, 7 de mayo de 2017

Reseña Cartas de amor a los muertos



Cartas de amor a los muertos
Ava Dellaira
Nocturna Ediciones
Fecha de publicación noviembre 2015
350 páginas
15 euros




Resumen
     Todo comienza con un trabajo de lengua: escribirle una carta alguien que haya muerto.
    Laurel escoje a Kurt Cobain porque su hermana lo adoraba. Y porque él murió joven, como ella. En poco tiempo tiene un cuaderno lleno de cartas a Judy Garland, Amy Winehouse, Heath Ledger y muchos otros. Sin embargo, no se las entrega a su profesora. Les escribe sobre el comienzo del instituto, sus nuevas amistades, su primer amor y sobre cómo está aprendiendo a vivir ahora que su familia se ha roto.
     Y sobre lo que ocurrió cuando su hermana estaba viva.

Opinión
    El libro es  el viaje de una adolescente en el descubrimiento del primer amor, nuevas amistades y  nuevas experiencias Laurel ahonda en su nueva vida  pero también nos va relatando la relación que tenía con su hermana y lo culpable que se siente por su muerte. Descubrimos también, mediante su diario a sus nuevos amigos y como son cada uno de ellos y la relación que tienen.
      Sinceramente es un libro que me ha gustado mucho,  el hacerlo en forma de diario personal le da un carácter más real a la historia.  Los personajes de los que habla, su familia, parecen tan reales que sientes que existen de verdad. Me ha hecho recordar momentos de mi adolescencia y de como veía las cosas entonces y como las enfoco ahora. Lo perdidos que nos sentimos a veces en esas edades y lo necesitados que estamos de comprensión.
    Es un libro fácil de leer y adictivo.
     Mi valoración personal es de 4 sobre 5.
     Iba a poner distintas portadas, como he hecho en alguna ocasión pero este libro, a parte del título, tiene la misma portada en resto de países.

    





Autora:
Ava Dellaira nació en Los Ángeles y se crió en Alburquerque, Nuevo Mexico. Tras licenciarse en la Universidad de Chicago, trabajó en la industria cinematográfica.
     Su primera novela, Cartas de amor a los muertos, inspirada en el fallecimiento de su madre, recibió el aplauso de la crítica y los lectores. Sus derechos se han vendido a 18 idiomas.

viernes, 5 de mayo de 2017

Reseña (Mini) Tu segunda vida empieza cuando descubres que solo tienes una



Tu segunda vida empieza cuando descubres que solo tienes una
Raphaëlle Giordano
Editorial Grijalbo
248 páginas
16´90 euros





     La historia es la de una mujer que roza los cuarenta y que quiere salir de la rutina. Conoce a un hombre que se hace llamar rutinólogo y que quiere que asista a su consulta para ayudarla. Ella tiene todo lo que podría desear pero aún así siente que le falta algo y por eso acude a la consulta del rutinólogo. Le dice que debe de seguir unos pasos poco convencionales para hacer que su vida cambie y se sienta bien consigo misma. 
    Este libro yo lo clasificaría de autoayuda, camuflado en una novela rápida y divertida de leer. Si pensáis que tenéis todo lo que queríais en la vida y aún así os sentís inmersos en la aburrida rutina os recomiendo el libro.





Autor:
Raphaëlle Giordano  nació el 19 de abril de 1974 en París, Francia. Tu segunda vida empieza cuando descubres que solo tienes una será su obra debut como escritora.

jueves, 4 de mayo de 2017

Reseña Viaje a la costa


Viaje a la costa
Kazumi Yumoto
Nocturna Ediciones
215 páginas
14,15 euros







     Es un libro que tenía ganas después de haber leído su sinopsis en la página de la editorial (http://www.nocturnaediciones.com/). La obra más conocida de la autora son Los amigos pero me llamó más la atención éste.
   La historia parte de una mujer llamada Mizuki  que ha perdido a su marido tres años atrás y que una noche, mientras está preparando shiratama (unas bolitas de masa de arroz rellenas de sésamo molido y azúcar), el postre favorito de su marido, aparece él de improviso en la casa . Yosuke le habla y le explica que ha tenido que venir andando y por eso ha tardado tanto. Pero ya desde el principio sabemos que Yosuke está muerto. Empieza así un viaje con su marido que nos llevará a conocer la vida que tenían ambos y los secretos que escondía su marido.
    Este libro me ha gustado especialmente por la sensación que me daba al leerlo. La lectura es sencilla pero a la vez nos transmite una impresión de tristeza en todo momento. Nos evoca la nostalgia del tiempo en el que Mi vivía con su marido y la angustia de su pérdida.
    Es complicado hacer esta reseña sin crear spoilers de ella y dejaré que descubráis vosotros el viaje que realiza Misuki con su marido al lugar donde perdió la vida.
    Es una lectura más que recomendable y animo a que os la leáis, además el precio que ha puesto la editorial no está nada mal pero si no podéis comprarla acercaos a la biblioteca e igual tenéis suerte.
En mi escala personal le doy un 4 sobre 5


       




Autora:
     Kazumi Yumoto nació en Tokio en 1959 y en 1992 publicó su primera novela, Los amigos (Nocturna, 2015), que fue un éxito de ventas y premios tanto en Japón (donde el director Shinji Somai la llevó al cine dos años después) como en el resto del mundo.
     Desde entonces ha publicado varias novelas más, entre ellas Viaje a la costa, cuya adaptación cinematográfica, a cargo de Kiyoshi Kurosawa, recibió en 2015 el premio Un Certain Regard a la mejor Dirección en el Festival de Cannes.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Relato Part8: Taeva

 
     A la mañana siguiente Taeva se levantó con energías renovadas. Vestida con una sencilla falda plisada de color carmesí, y una blusa blanca ajustada. Se colocó la capa anudada al cuello con su distintiva paleta cromática de tonos azules que pertenecía al gremio de sanadores,  se calzó unas botas negras hasta los tobillos y bajó las escaleras. Llevaba recogida su larga melena rubia en una trenza única que le llegaba hasta la mitad de espalda.
Maruto la esperaba en la puerta de la entrada. Ataviado con su propia capa gremial que le llegaba hasta los tobillos. La sonrió.
- ¿Tus libros?
- Los dejé antes de ayer en clase. No tenía nada que preparar para hoy y quería descansar de verdad de la Academia. Si me hubiera traído alguno de lo libros estoy segura de que no hubiera ido con Atulo.
- Mas hubiera valido esa segunda opción porque lo que pasó ayer en la barca fue muy temerario.
- Ya ha pasado padre. Todo está bien, ¿vamos?
- Si
     Ambos salieron a la recién amanecida mañana cuando apenas se encontraban transeúntes.Caminaron durante poco más de cinco minutos cuando vieron el edificio de la Academia que era una parte pequeña del palacio de la familia real que utilizaba como estancia de verano. El rey Yan, abuelo del actual rey, viendo que el lugar era demasiado grande y que había lugares que se estaban malogrando decidió donar parte del edificio al pueblo para que lo utilizaran como lugar de estudio. La obra arquitectónica databa de más de quinientos años de antigüedad. Según manuscritos encontrados en ese mismo edificio la obra había sido encargada a un maestro arquitecto llamado Harin que tardó tres años en acabar las obras. Se contrataron a todos los aldeanos disponibles por un salario de un lyn por día para la construcción de la casa del rey. Se trataba de un edifico de varias plantas, con veinte grandes habitaciones individuales en la planta de arriba y tres grandes comedores y cocinas en la parte de abajo. Sus paredes estaban levantadas con bloques de piedra tallados por maestros canteros y tenía ventanas saeteras diseminadas por todo el edificio. Una vez pensado en que se iba a utilizar como Academia se dividió el palacio tapiando zonas para que los estudiantes no molestara a la familia real cuando se instaba allí. Uno de los dos salones cedidos era usado de biblioteca y zona de estudio mientras que el otro era utilizado para las comidas. En la biblioteca se habían ampliado algunas ventanas con cristales de Meridia para que entrara luz natural y propiciara un mejor ambiente para el estudio. El rey Togan había sido muy generoso en ceder parte del edificio para los estudiantes, además de ocuparse de sus gastos. Era un soberano que ante todo apoyaba la buena educación de su pueblo, nada tenía que parecerse a su antecesor y padre, el rey Morak que prefería guerrear con sus vecinos para ampliar sus tierras y las arcas reales.
Taeva subió a su clase después de despedirse de su padre, y allí estuvo más de dos horas, escuchando hablar a su maestra Ailish sobre distintas plantas curativas. La clase constaba de cinco alumnos, dos de los cuales aquel día estaban ausentes. Todos ellos tenían la misma edad que Taeva y todos deseaban formar parte de la Casa de los Sanadores.
- La menta se emplea para las jaquecas. La mejor forma de usarla es diluir su aceite esencial en nueve de alcohol y con unas gotas realizar un masaje en las sienes. También se puede usar en otras zonas doloridas del cuerpo. Para las molestias intestinales se echa tres gotas de aceite esencial en agua caliente y se toma tres veces al día. - la profesora era una mujer de unos cuarenta años, pelo castaño corto, algunos opinaban que demasiado, y tenía unos grandes ojos verdes - seguro que vuestras madres ya lo habrán hecho en alguna ocasión, es una planta básica que se suele usar en todas las casas. Para irritaciones estomacales cocemos raíz de regaliz y se toma tres tazas diarias para las dolencias agudas. Cuidado con dosis elevadas o tomas muy prolongadas porque puede provocar hinchazón generalizada y puede provocar un paro en el corazón. - la maestra Ailish con un gran libro sobre sus manos se iba paseando por la clase a medida que iba mencionando distintas plantas. - Quiero que para mañana os aprendáis todas la plantas básicas medicinales que salen el la página cuatro porque haremos un examen. Apuntad: Semillas de zaragatona, hipérico, espino albar, valeriana, ginseng, saúco, lavanda, tomillo, manzanilla, diente de león, cimifuga, ajo y todas las demás que hay en la página diez,son las principales pero además quiero una introducción en el tema cinco para ir familiarizándonos con el nombre de plantas menos conocidas. ¿de acuerdo?
Los alumnos se levantaron de sus asientos, cogieron sus libros y apuntes. Cuando Tae iba a salir por la puerta una sensación extraña la detuvo, miró hacia atrás y vio a la profesora que la observaba. Ambas se quedaron mirando durante unos segundos hasta que Arien agarró a Tae por el brazo y la empujó hasta fuera de la clase.
- ¿Vamos a clase de anatomía?- dijo Arien a Tae al darse cuenta de que su amiga parecía despistada.
- Si,claro- Tae había tenido la sensación de que la profesor le murmuraba algo en la cabeza, como un susurro ininteligible, pero no era posible.. Tae siguió a su amiga por el pasillo hasta la sala de anatomía y se sentó junto a ella,con el resto de los alumnos.
     Dos horas más tarde ambas amigas salían de la clase para dirigirse hasta la sala comedor. Estaba hambrientas y necesitaban energía para acabar el día en la Casa de los Sanadores, donde tenían una visita para observar a los de último curso visitar a los enfermos. Se acercaron hasta la mujer encargada de repartir la comida y les dio un bocadillo relleno de pollo y lechuga, un bol lleno de humeante te de hierbas y una media sonrisa.
- Hoy me apetece comer en los jardines- exclamó Taeva.

- Si, buena idea. Hoy hace un bonito día.- ambas dejaron los libros en unos estantes del comedor y salieron con sus comidas hasta un patio ajardinado, lleno de árboles, caminos de pizarra, bancos de madera y flores. Otros tantos estudiantes habían tenido la misma idea pero encontraron un banco debajo de un sauce llorón, el lugar predilecto de Tae.
 Mientras saboreaban el bocadillo de plan blanco recién horneado charlaron sobre sus días libres. Taeva adornó su día de pesca para no mencionar el incidente con el marlok y Arien le contó que había ido a visitar a sus tíos en la plantación de arroz, río abajo y visto a sus dos primos que apenas pisaban Halian por todo el trabajo que tenían en los arrozales. No todos los chicos y chicas de la zona podían permitirse estudiar una profesión gremial porque debían de ayudar a sus familias a salir adelante. Arien era hija de unos comerciantes de Halian y querían que ella no se dedicara a lo mismo por eso decidieron darle la oportunidad a su hija de estudiar lo que ella quería. 
     Tae dio el último sorbo a su té cuando un susurro llenó su cabeza. Miró a Aireen pensando que se trataba de ella pero su amiga seguía hablando sobre sus primos mientras miraba hacia las ramas del sauce. Miró hacia alrededor y vio a la profesora Ailish mirándola desde lejos. Era la misma extraña sensación que había tenidos unas horas antes. Intentó concentrarse en los susurros de su cabeza y se aclararon dos palabras: Taeva levantate. Ella obedeció y se levantó sin dejar de mirar a la profesora. Arien la miró sorprendida, hizo el gesto con la mano de silencio y se marchó. Las voces en la cabeza de Tae pararon.
- ¿Te pasa algo?- exclamó Arien mirando a su amiga que se había quedado con la mirada fija a lo lejos.
- No, lo siento. Estaba pensado en la clase de esta tarde- mintió. La profesora le había hablado de forma mental y la había entendido. - tengo que pasarme antes por la biblioteca.
- ¿Quieres que te acompañe?
- No, no importa. Tengo algo que consultar. ¿Nos vemos en una hora en la Casa de los Sanadores?- dijo mirando a su amiga.
- si,claro. ¿Estás bien Tae?- su amiga había notado su reacción.
- Si, si, es que me he acordado de pedir prestado un libro en la biblioteca. Y quiero ir antes de pasar por la última clase. Luego me iré directa a casa y ya no pasaré por aquí.
- ¿ No vendrás a estudiar las plantas para mañana?- por lo general usaban la biblioteca para repasar los temas del día siguiente o para estudiar un examen.
- Hoy no puedo, he quedado con mi padre.
- De acuerdo.- Tae cogió su tazón de te y se despidió de Arien antes de salir corriendo en dirección al comedor.

lunes, 1 de mayo de 2017

Reseña El libro de la señorita Buncle


El llibre de la senyoreta Buncle
D.E. Stevenson
El Cercle de Viena
Traducción de Marta Pera Cucurell
360 páginas
23 euros






El libro de la señorita Buncle
 D.E.Stevenson
ALBA EDITORIAL
384 páginas
22 euros







Resumen:

     La señorita Buncle, una soltera de cuarenta años que vive en pueblo escocés llamado Silverstream un día se queda sin ahorros para poder vivir y la solución que encuentra es escribir un libro, y que mejor tema que el de los habitantes del pueblo. 

     
Opinión:
  El libro lo vi por casualidad en mi biblioteca hace unos días, lo cogí porque me resultó interesante el tema y porque me picó la curiosidad por la autora,  hasta ahora desconocida para mi.
   Lo primero que me llamó la atención del libro fue la portada que tiene (versión catalán) de una preciosa ilustración ambientada en los años veinte, con una mujer vestida de época saludando al vecino y junto a una bicicleta, cosa que describe muy bien qué nos espera en el libro (más adelante te das cuenta de ello).
     De la escritora, una mujer inglesa, de la cual no había oído hablar antes, publicó este libro en los años treinta con lo cual hablamos de una novela ambienta en su época.Es una visión realista de la vida cotidiana de esos años. en un pueblo escocés.
     La protagonista, una mujer llamada Barbara Buncle, de cuarenta años, de carácter afable, delgada, sin pizca de gracia a la hora de moverse y que viste de forma algo estrafalaria, conoce al señor Abbott  el editor que se siente interesado por el libro que ella le manda titulado: Crónicas de un pueblo inglés. En un principio el señor Abbott cree que el autor del libro es un hombre dado que la novela la manda con el seudónimo: John Smith, nombre que siguen manteniendo para conservar el anonimato de Barbara. Como Abbott cree que el título no parece lo suficientemente atrayente para el público deciden titularlo El perturbador de la paz. Barbara necesita dinero porque sus ingresos anuales de le quedan prácticamente a cero y como no le gusta la idea de criar gallinas decide escribir un libro. Pero como ella dice que no tiene imaginación decide escribir sobre lo que mejor conoce, sus amigos y vecinos.
     EL revuelo que se forma en el pueblo cuando se publica el libro es la trama principal de libro, porque a algunos de éstos no les gusta que aireen sus historias a los cuatro vientos, pese a que en ningún momento salen mencionados ni el nombre del pueblo ni el de sus habitantes. No obstante se sienten identificados con ellos y creen que es algo vergonzoso. Quieren vengarse de ese tal John Smith pero primero tienen que descubrir quien es.
     Me han gustado mucho los personajes, están creados de una forma muy realista, la riqueza de matices en cada uno de ellos en las descripciones y en sus personalidades ha hecho que me enamorara de la novela de inmediato.
     He devorado la historia en un fin de semana porque no podía dejar de leerla.
     Mi puntuación personal es de 5 sobre 5
     Recomiendo,  no dejéis de leerla porque merece la pena.
     Yo enseguida me cojeré su segunda parte titulado El matrimonio de la señorita Buncle.



Autora:
D.E. Stevenson  (Edimburgo 1892-Moffat 1973) hija de un famoso constructor de faros que era sobrino de Robert Lous Stevenson, vivió siempre en Escocia. Cuando tenía ocho años comenzó a escribir en secreto, porque ninguno de su familia no quería que se dedicara a la literatura. Tampoco le dieron permiso para ir a la universidaad. En 1916 se casó con comandante James Peploe y el matrimonio se instaló en Bearsden, cerca de Glasgow. En 1934 publicó El libro de la señorita Buncle que obtuvo un éxito extraordinario. Llegó a tener unos seguidores fieles que corrian a las librerías cada vez que escribía una nueva novela de ella, fueron los llamados dessier.