lunes, 3 de julio de 2017

Relato parte 18: Taeva



El corazón de Taeva latió con fuerza en cuanto su profesora y su padre entraron en la biblioteca privada del profesorado.  No tenía previsto encontrarse en aquel trance, pensaba que aún estarían un buen rato en las clases y también que Arien conseguiría distraer más tiempo a cualquier profesor que viniera en aquella dirección, pero estaba visto que no había podido retenerlos.
     Tae se agarró con fuerza a una de las patas pero por la tensión del momento sus manos comenzaron a sudar y le resbalaron.
- ¡Ay!- dijo Tae y enseguida se dio cuenta de su error.
- Tae- exclamó Maruto desde arriba sin ni siquiera agachar la cabeza para verla estrellada contra la pata.
Taeva salió colorada como un tomate y miró a su padre y a la profesora Ailish avergonzada. El semblante de Maruto era serio, tenía los brazos cruzados y la miraba con reprobación.
- Profesora Ailish, ¿nos puede dejar solos?- Maruto miró a la profesora y ésta asintió con seriedad, pero antes de salir miró a Tae y le susurró mentalmente “en menudo lío te has metido jovencita”. Tae la miró y le contestó de forma instintiva “lo se”. Así, de una forma tan sencilla había contestado a la profesora de forma mental, sin que su padre escuchara ninguna palabra.
- No le digas que puedes hablar con la mente, no le gustará. Tú y yo tenemos que hablar- le dijo Airish justo antes de cerrar la puerta tras de sí.
Cuando la profesora de marchó de la biblioteca privada de los profesores Taeva miró a su padre sin saber a lo que atenerse. Nunca lo había visto enfadado de verdad porque nunca había echo nada para llegar a esa situación, y no sabía como actuaría ante una falta tan grave por parte de su hija a la Academia.
- Siéntate- le dijo mientras él movía una de las sillas y se sentaba.
- A ver….- comenzó Maruto- ¿Qué te hace haber llegado a esta situación? Antes de castigarte, quiero saber el motivo por el cual voy a tener que expulsarte de la Academia.- su padre parecía sereno pero Taeva sabía que estaba enfadado, y mucho. Su vena de la frente palpitaba con más fuerza y conocía el motivo.
- ¿Expulsarme?- Tae se le cayó el alma a los pies. ¿Iban a expulsarla? No podía ser. Sabía que había castigo por entrar en una dependencia privada de la escuela pero ¿Expulsión?

No era el momento que hubiera querido para expresar sus dudas a su padre y menos aún el contarle que podía escuchar a la profesora Ailish en la mente, porque implicaría a la misma profesora y aún no estaba segura lo que eso significaba ¿Qué excusa podía inventarse para haberse colado en la biblioteca privada de los profesores? No me gustaba mentir a su padre, nunca lo había hecho, pero quizás una verdad a medias podía ayudarla en aquel momento. Miró a Maruto a los ojos algo avergonzada.
- Padre, se que no tengo excusa para entrar aquí pero llevó todo el día pensando en lo que me pasó con el Marlock y busqué algo que me llamara la atención en la biblioteca pública, pero no encontré nada que explicara mi extraño encuentro con el pez.- tragó saliva e intentó no mirar a su padre a los ojos. – así que pensé que aquí igual sí que habría algo que pudiera ayudarme a comprender.
- ¿Te das cuenta de que me has puesto en una difícil posición? ¡Porque diantres no me preguntaste antes!- Maruto suspiró- has implicado también a tu amiga en este absurdo complot aunque ella cree que no la hemos pillado porque nos ha estado preguntando tontas preguntas para ganar tiempo para ti.
- ¿Cómo entonces os habéis dado cuenta de que yo estaba aquí?- Arien no la habría delatado, sabía muy bien lo que estaba en juego y aún así su amiga no había dudado en ayudarla. Taeva sabía que ella habría hecho lo mismo por ella , no dudaba en ello, y tampoco la hubiera delatado. No se conocían desde hacía mucho pero habían entablado una fuerte amistad.
- Tu profesora Airish ha intuido que AireenArien nos estaba ocultando algo.- Taeva no se sorprendió que fuera Airish la que las había descubierto. Probablemente sus poderes, de los cuales aún no comprendía, la habían puesto en alerta ante una posible mentira por parte de su amiga. ¿Le habría leído la mente? Las dos veces que había hablando con ella de forma mental se comunicaron de forma consciente, pero no sabía si era capaz de leer las mentes también. Miró a su padre a los ojos e intentó tener la misma sensación como cuando hablaba con la profesora, pero no le llegó nada. Quizás su habilidad consistía sólo en poder comunicarse con ciertas personas, personas como ella. Pero ¿como ella? ¿Qué era ella entonces? Era una muy buena pregunta. Hasta lo que podía saber sólo los habitantes de las tierras más allá de las cordilleras Turak Nak poseían magia, pero quizás lo que estaba usando no era magia sino una simple habilidad que no carecía artes mágicas para practicarla. No sabía muy bien lo que pensar y por eso necesitaba consultar libros, estaba muy confusa.
     Su padre dejó de mirarla y comenzó a caminar hasta una de las estanterías que tenía a espaldas de ella. Tae se giró y vio como cogía un libro muy fino de la estantería más elevada. Se volvió hacia ella y se lo extendió.
- Este es el libro que buscas- Taeva miró a libro y luego a él sin comprender.- hace tiempo que quiero hablarte de un tema pero nunca encontraba la forma de hacerlo. No se si te va a gustar oírlo y a mi tampoco me hace mucha gracia tener que explicártelo porque eso hará que te apartes de mi.
- No entiendo padre.- que diantres quería decirle su padre que fuera tan importante. No le estaba gustando nada el rumbo que estaba tomando esta conversación.
- Se que no lo entiendes aún, pero te aclararán algunas cosas que te han estado pasando últimamente.- Tae agarró el libro que le ofrecía su padre pero no vio ningún título, ni en la portada ni en su fino lomo.- Ábrelo.
Tae abrió el pequeño volumen encuadernado con tapas de cuero negras por la primera página. Su título la sorprendió, pero antes de decir algo a su padre alguien llamó a la puerta. Maruto se colocó delante de su hija y se giró un segundo a Taeva para hacerle el gesto de silencio con el dedo en la boca. 
La puerta la abrió la profesora Ailish seguida de Arien y ambas entraron cerrando la puerta tras de si.
- Creo que un castigo será en este caso apropiado para el caso. Se que han trasgredido una norma de la Academia pero la señorita Taeva me ha explicado sus motivos y, aunque no los comparto del todo, veo que no tenía malas intenciones para colarse aquí. - dijo serio Maruto mientras miraba a Arien la cual tenía la cabeza gacha.- el querer hacer un trabajo mejor que el resto de la clase no me parece motivo suficiente para entrar en las dependencia privadas del profesorado para buscar un nuevo enfoque a uno de sus trabajos. Los motivos por lo cuales están aquí estos volúmenes son porque no queremos que los estudiantes puedan acceder a ellos hasta que no hayan completado todos sus estudios y sean capaces de comprender su contenido
Tae miró a su padre sorprendida por la mentira que le estaba soltando la profesora y vio el brillo en los ojos de la profesora en cuanto comprendió también la mentira de su compañero, pero no dijo nada. Parecía estar de acuerdo.
- Es mejor entonces no explicar al consejo esta pequeña travesura e imponerles un castigo. De momento quedan expulsadas para todo el día de hoy de la Academia y estarán durante una semana ayudando en la Casa de Sanadores después de las clases.
- Me parece bien. Recoged vuestras cosas y marchaos a casa a reflexionar sobre lo que habéis hecho. Ah, y para mañana vuestra profesora os pondrá un examen sorpresa que contará como nota final.
- Si, profesor Maruto- exclamaron ambas al unísono.
     Taeva y Arien se marcharon en silencio hasta llegar al comedor donde habían dejado sus pertenencias. No se dijeron nada entre ellas hasta que abandonaron el comedor para dirigirse al despacho de Ailish.
- Lo siento- exclamó Arien mientras caminaban por el pasillo que daba a la entrada principal.
- Soy yo la que siente haberte metido en este lío.- pensaba que iba a enfadarse con ella por haberla inmiscuido en sus planes. No debía de haberle dicho que debía de entrar en la biblioteca privada del profesorado para encontrar un manuscrito de plantas del norte y que sólo usaban los clanes. Imposible contarle la verdad porque la tacharía de loca. Tendría que haber sido más valiente y haberlo hecho ella sola o pasar del tema y haber confiando en su padre. Pero ahora tenía el libro que andaba buscado y encima se lo había dado Maruto. Ni siquiera su amiga se había dado cuenta de que tenía el libro debajo de la cintura de la falda.
- Pero tu padre también ha dicho una mentira a la profesora ¿porqué lo habrá hecho?
- No lo se- dijo en tono convincente.
Esperaron en la puerta al despacho a la profesora Ailish un buen rato hasta que apareció seria y las hizo pasar al despacho.
- No os voy a decir otra vez el mal comportamiento que habéis tenido porque lo sabéis perfectamente. Esto es un castigo pero también un aviso de que si vuelve a pasar algo semejante la expulsión de la Academia será una realidad. De momento hoy estáis fuera del recinto de la Academia y estaréis toda la tarde con el libro de plantas en el capítulo 52, 53 y 54 y lo copiaréis entero, página por página. -Ailish sacó dos cuadernos de hojas blancas y le dio una a cada una. - buena letra, ya lo sabéis.  Y mañana os pondré el examen de esos temas. Además a partir de mañana estaréis ayudando en la Casa de Sanadores durante el resto de la semana todas las tardes hasta que se ponga el sol. ¿queda claro?
- Si, profesora- exclamaron ambas al unísono.
- Ya podéis marcharos a casa.- cuando fueron a abrir la puerta para marcharse la voz la profesora le habló a Taeva mentalmente.
- Leéte primero el libro que te ha dado Maruto y luego haz el castigo. Cuando tu padre llegue a casa te contará lo que quieres saber y no vuelvas a ir por tu cuenta sabiendo que nos tienes a nosotros para satisfacer tus dudas. Has de confiar más en tu padre y tu profesora.

- Lo siento